Su sociedad no opera, pero igual tiene obligaciones
Que una sociedad no tenga ventas no la saca del registro de contribuyentes. Mientras exista, debe mantener al día sus declaraciones informativas ante Hacienda y la información de sus beneficiarios finales ante el Banco Central.
El problema suele aparecer cuando se quiere vender, reactivar o cerrar la sociedad: los pendientes acumulados salen en ese momento. Revisar el estado una vez al año cuesta mucho menos que regularizar varios años juntos.